Persianas – Cómo Reparar una Persiana

Written by administrador on abril 3rd, 2012. Posted in Persianas

¿Cómo reparar la persiana?

 

Una persiana enrollable está constituida por una serie de lamas (o láminas) cuyos cantos se acoplan en machihembrado, de modo que al cerrarlas queden perfectamente encajadas. Las lamas pueden ser de madera, acero, plástico, de madera y aluminio o de PVC y aluminio. También las hay de perfil metálico o de aluminio, rellenas de una espuma sintética que cumple una función aislante tanto térmica como acústica. El sistema de acoplamiento entre las lamas está constituido por una serie de ganchillos móviles, que las atraviesan y se ensamblan entre sí. Hay otros modelos en los que en vez de ganchos o plaquitas es el mismo perfil de las lamas el que logra la unión y articulación entre ellas.

Sustitución de la cinta

  • Si la cinta muestra señales de desgaste en las zonas de mayor uso conviene sustituirla, antes de que se rompa, ya que si se rompe de improviso puede ocasionar desperfectos a la propia persiana.
  • Para sustituir la cinta hay que acceder a la caja situada encima de la ventana, donde se encuentra el rodillo que enrolla suspendido por sus dos extremos, en uno de los cuales se halla la polea en la que se enrolla la cinta.
  • El primer paso para sustituir la cinta es quitar el panel frontal, que suele estar fijado con tirafondos o simplemente encajado. Para ello, aflojar los tirafondos de retención o actuar según cual sea el sistema de retención. Se levanta el panel para desalojarlo de su asentamiento y luego separarlo.
  • A continuación, se levanta la persiana hacia arriba tirando del trozo de cinta que haya quedado en buen estado. Después de bloquearla, de modo que no se desplomen las lamas por uno u otro lado, se quita la cinta rota o deteriorada.
  • Es muy posible que para esta operación se tenga que solicitar ayuda, especialmente si la ventana da directamente a la calle.
  • La cinta vieja se quita desenganchándola de la polea; normalmente se tiene que aflojar un tirafondo, pero en algún caso está retenida por un anudamiento que impide que pueda salirse de una acanaladura existente en la misma polea.
  • Puesto que la persiana, una vez arrollada, impide la operación, para deshacer el nudo se tendrá que recurrir a un destornillador o a una llave de punta de loro que facilite su aflojamiento.

Colocar la nueva cinta

  • Hacer pasar la nueva cinta a través de la fisura, que tiene dos pequeños rulos de deslizamiento situados en la parte inferior de la caja. Los rodillos también pueden estar estropeados: su reemplazo es fácil ya que están solamente retenidos por tirafondos.
  • La cinta se fija en la polea después de haberla hecho girar dos vueltas de seguridad. En este momento se podrán quitar (mejor dicho, hacer que quiten) los listones que bloquean la persiana, que se hace bajar de manera que se arrolle la nueva cinta.
  • El otro extremo de la cinta se fija en el disco de arrollamiento, situado debajo, después de haberlo extraído de su alojamiento. Generalmente, este disco suele estar empotrado en la pared; para sacarlo basta aflojar dos tirafondos que mantienen el escudo que está a la vista sobre la pared.
  • Eliminar la cinta vieja aflojando el elemento de sujeción que la retiene al disco sección y luego arrollar la nueva cinta a través del dispositivo de que está provisto el elemento de arrollamiento.
  • Este dispositivo de arrollamiento tiene que «cargarse». Para ello se hace girar con la mano de manera que el resorte que hay en su interior quede en tensión. Entonces se practica un agujero a un centímetro del extremo de la cinta, se pasa el elemento de fijación y luego se enrolla la cinta bien comprimida en el disco.
  • Una vez hecha esta operación, manteniendo firmemente en posición el disco, volver a colocar el aparato dé arrollamiento en su alojamiento, fijándolo convenientemente.
  • Esta última operación de fijación tiene que hacerse con cuidado, ya que el canto muy cortante del disco puede herir las manos. Por este motivo es mejor pedir ayuda cuando se trata de cargar el resorte, manteniendo bloqueada la cinta de arrollamiento.

Sustitución de los enganches

  • Los enganches al rodillo son normalmente de cáñamo entretejido con hilos metálicos y tienen un gancho que se une a la cabeza del último gancho de la persiana.
  • Esta especie de cinta se clava al rodillo si éste es de madera, o se atornilla en el lugar oportuno si es de metal. Lo más corriente es que la cinta se rompa junto al gancho; más raramente, los dos se rompen a la vez.
  • Para sustituirlos, es imprescindible quitar siempre las cintas de enganche del rodillo. Si el gancho se halla en buen estado, basta con cambiar la cinta. Si el gancho estuviese roto, es mejor aprovechar la ocasión para cambiar también la cinta.
  • El nuevo enganche se vuelve a colocar de la misma forma que el viejo, cuidando que su longitud corresponda a la de los demás. Si fuese algo más largo o más corto, la carga de la persiana quedaría mal distribuida, lo que podría ocasionar atascos o, incluso, roturas.
  • Si debido a un desgarrón repentino se hubiesen roto todos los enganches, se tendrá que proceder a la recogida de la cinta antes de arrollar la persiana al rodillo, ya que el dispositivo de arrollamiento atrae la cinta por completo por la acción de su resorte.
  • Esta operación se tendrá que realizar con la ayuda de otra persona para poder.

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