Archive for enero 22nd, 2012

Carpintería – Tema: Cómo Eliminar Marcas en Muebles y Suelos

Written by administrador on enero 22nd, 2012. Posted in Carpintería, Ebanistería

Recupere sus muebles y suelos marcados

 

En primera instancia, vale destacar que la recuperación y limpieza de muebles o suelos marcados y dañados que tengamos en nuestra vivienda, no es para nada difícil ni complicado, así como no lleva mucho tiempo ni muchos gastos.

En lo que refiere a las superficies de muebles o piezas de mobiliario de madera,  lo que se debe lograr es que la reparación no se note. En primera instancia se requiere raspar la parte dañada de la superficie, y luego limpiar con aguarrás o un disolvente.

En estos casos, marcas relativamente leves y superficiales, lo que se debe utilizar es cera reparadora y pintura del color oscuro de la madera, al momento de cubrir la superficie limpia. En el caso de que sean grietas hondas, se aconseja la cera para madera o la goma laca. Estos materiales, se pueden conseguir en diferentes tonos, los cuales se acoplarían al color de la maderas.

Materiales necesarios para la recuperación de muebles o suelos

Como ya dijimos, la goma laca, el aguarrás, disolventes, cera para madera, cera reparadora, pintura, son todos elementos apropiados para lograr una recuperación óptima de los muebles o pisos dañados.

En los casos en donde se utiliza la goma laca o la cera para madera, es necesario realizar una pulida posterior de la zona aplicada.

Por otro lado, también se consiguen rotuladores que pueden ser útiles para cubrir las zonas recuperadas, con los colores convenientes.

Consejos para un buen resultado de reparación

En todos los casos de daños o marcas sobre madera o suelos, lo que se aconseja es comenzar la recuperación a partir de las formas más simples, usando barniz, aguarrás y cera. Si los resultados no son los esperados, ahí si se recomienda el uso de materiales más importantes.

Carpintería: Cómo Quitar Manchas en Muebles de Madera

Written by administrador on enero 22nd, 2012. Posted in Carpintería, Ebanistería

Recuperación de muebles manchados

 

 

Los productos o sustancias con los que pueden resultar afectados o manchados nuestros muebles pueden ser variados. Aquí les contaremos de las diferentes soluciones de acuerdo al producto que ocasionó la mancha.

Comenzaremos por las manchas de tinta. Este tipo de mancha debe ser tratado, en primera instancia, aplicando un papel secante, para luego aplicar alcohol de quemar. Generalmente con esto la mancha de tinta desaparece. De caso contrario, se deberá lijar y volver a aplicar cera.

Seguimos con las manchas de grasa sobre superficies enceradas. El primer paso es aplicar una tela húmeda de aguarrás. A su vez, también puedes usar una tela mojada levemente humedecida en amoníaco, aplicándola rápidamente y secándola sin demora.

Otra posible mancha es la de un cigarrillo, habitual en casas de fumadores. Ésta es una mancha fácil de quitar: debes frotar con aceite de oliva y ceniza de cigarrillo la mancha, en el sentido de la veta de la madera, limpiando después con un trapo seco.

Otros tipos de manchas

Otro tipo de mancha habitual es la de restos de vela. Para ello, el tratamiento es el de calentar la cera y esparcirla con un trapo húmedo de aguarrás.

Para manchas de óxido, el tratamiento es con un algodón húmedo de agua oxigenada, pasando Lugo un poco de agua tibia con amoníaco.

En el caso de manchas de tipo blanquecinas, se debe utilizar nogalina. Esta sustancia debe ser diluida en agua, determinando el rebaje el tono del color que se busca. Luego se debe dejar secar y frotar con un estropajo, y volver a encerar.

Por último, aquellas manchas ocasionadas por pegatinas, deben ser tratadas con aguarrás o amoníaco, frotando hasta eliminarla y finalizando con la aplicación de un limpia-cristales.

Carpintería – Tema: Colocar una Ventana

Written by administrador on enero 22nd, 2012. Posted in Carpintería

Desmontaje de la ventana

 

La colocación de una ventana comienza para desmontar la que ya está colocada. Para ello, la primera instancia es la del destornillamiento de todos los tornillos y goznes, comenzando por los que se encuentren en la parte baja, hasta llegar a la parte más alta de la ventana. Posteriormente, se desmontan las hojas de la ventana.

En relación al marco, la forma de quitarlo dependerá de la forma en que haya sido fijado. Si fue fijado mediante pasadores y tornillos, se deberá utilizar una sierra de metales para serrar dichas fijaciones. Si el marco es metálico, se podrá quitar fácilmente con un destornillador. De otra manera, si el marco es de madera, con maza y martillo, se desprenden las fijaciones, primero el marco y luego el yeso.

Pasos para la colocación de la nueva ventana

Previo a la colocación de la nueva ventana, los marcos y las hojas, se debe buscar la mejor fijación de la ventana a la pared. Para ello se deberán verificar los aplomos, los niveles, la horizontalidad y los ángulos rectos, de las paredes internas de la abertura.

El fijado del marco a la pared puede hacerse de diferentes maneras. Primero, ésta se puede realizar mediante el uso de tuercas y tornillos, junto a pasadores especiales. Al atornillarse, el tornillo, dentro de una pieza cónica, genera que ésta se pieza ensanche, sujetando así a la ventana.

La segunda opción es la del sellado. Son patas de sellado que van atornilladas la durmiente de la pared, dobladas en un ángulo recto, y selladas con mortero especial para estos casos o cemento rápido.

Sea cual sea la forma de fijación del marco utilizada, se debe realizar una limpieza general, colocando, posteriormente, masilla sobre toda la superficie donde se colocará la ventana. Para general un espacio uniforme entre el marco y la pared, es aconsejable la colocación de cuñas de madera, para apoyar la ventana. Por último, la colocación de la ventana, buscando la horizontalidad.

Pintura – Tema: Cómo Lijar Las Ventanas de Casa

Written by administrador on enero 22nd, 2012. Posted in Carpintería, Ebanistería, Pintura

Recupere y conserve las ventanas de su casa

 

Con el tiempo es habitual que se dañen y se deterioren diferentes elementos de nuestro hogar y las ventanas no son la excepción. En este caso, la solución está en nuestras manos, sin tener la necesidad de gastar dinero ni contratar a alguien.

En el caso de las ventanas de madera, podemos encontrar una solución óptima sin que sea muy difícil, dado que con el paso del tiempo y con los fríos, es habitual que se deterioren. En primera instancia lo que se debe hacer es sacar las hojas de la ventana y colocarlas sobre una mesa grande y cómoda o sobre un par de caballetes para poder trabajar con soltura.

El segundo paso es realizar una buena limpieza con lejía jabonosa, de las superficies se pretenden barnizar. Luego se debe realizar la lija del barniz anterior. En este punto se debe evaluar el estado de la madera. Si no existen daños o marcas gruesas, alcanza con la realización de un lijado rápido y no profundo.

Pasos para el lijado correcto

Si los daños o las marcas sobre las superficies de la ventana de madera son muy gruesos, se recomienda trabajar sobre los caballetes, para hacerlo de una manera más cómoda. Se recomienda utilizar una lijadora delta con un granulado medio.

Luego de realizar una limpieza de todo el polvo y los restos de la lijada, se debe barnizar las ventanas. Para este caso se recomienda el uso de un pincel de tamaño medio, redondo.

Luego de haber barnizado por primera vez, lo que se debe hacer es esperar a que esté todo seco, y realizar un lijado ligero, con un granulado fino, entre 180 y 240. Luego de este paso, se debe aplicar una nueva capa de barniz, y está todo listo.

Pintura – Tema: Pintura Sobre Madera

Written by administrador on enero 22nd, 2012. Posted in Ebanistería, Pintura

Pintura Sobre Madera

 

 

Para poder realizar bien un trabajo de pintura son imprescindibles algunos conocimientos básicos. Muchas veces, por ser tan comunes y obvios se los da por conocidos y lo que es peor, se omite prestarle la debida atención.

El desconocimiento y el apuro que tenemos por ver terminado el trabajo son malos consejeros.

Si bien las técnicas son coincidentes entre la pintura de obra y la de pequeños objetos decorativos, aquí nos vamos a referir a la pintura de la madera y el metal en obra: puertas, ventanas, marcos, revestimientos, rejas, etc.

El tratamiento de la madera

  • Problema 1: El primer problema que se presenta está vinculado a la calidad de la madera. Una madera noble, dura, de vetas bien dibujadas admite el barniz y brinda un acabado hermoso, mientras que maderas blandas, con escaso juego de vetas, o muy deteriorada por el tiempo y la intemperie, nos anticipan un acabado dudoso con barniz. Por esta razón en el segundo caso, conviene inclinarse por las pinturas opacas, no transparentes. El barnizado, por requerir una técnica muy particular, será tratado más adelante.
  • Problema 2: ¿Madera nueva o repintada? Aquí se presenta el segundo problema.
  • Las instrucciones del fabricante, como la letra chica de los contratos suelen saltearse con frecuencia. Son tantas las ganas de ver la obra acabada que destapar la lata de pintura, mojar el pincel y dar una pincelada es una sola cosa. Y dada la primera seguimos, total se ve muy bien. Hemos sumado varios errores: aplicar pintura en el lugar más cómodo, frecuentemente a la altura del pecho, o el más cercano. Casi seguro que cuando vayamos para arriba nos ensuciaremos con esas primeras pinceladas, puestas en el lugar menos indicado. Otro error, no mezclar a fondo el contenido del envase y el que es peor, como la lata está destapada, leer las instrucciones se vuelve un poco difícil.
  • A veces, a esta altura hay chorreaduras que tapan el texto. Allí decía que si la madera es nueva hay que dar Fondo Blanco. Que si se trata de repintar, deben ser eliminados los restos de pintura vieja, etc, etc. Ya veremos cómo se debe proceder en cada caso.
  • Problema 3: Si lo que vamos a pintar está expuesto al roce, manoseo, limpieza frecuente, y sobre todo a la intemperie, necesitará más manos de pintura y mayor cuidado en su aplicación; mientras que si se encuentra en un lugar apartado (un tirante en el techo, puertas superiores de placares, taparrollos de persianas) el cuidado será menor sin que el resultado final se perjudique.
  • Otros problemas: La elección del color para las aberturas genera un problema de orden estético que no hace a la cuestión técnica. La solución fácil es jugar con los sobretonos oscureciendo los marcos. Pero antes de tomar cualquier decisión haga pruebas y no olvide que en la decoración se debe atender también a pisos, alfombras, cortinados y muebles. Lo que sí hace a la técnica es la elección relacionada a los tipos de brillo. Poner una pintura mate al exterior es condenarla a decoloración, veteado, agrisamiento y hasta descacarado prematuro.
  • Tampoco debe usarse el brillo mate para los lugares de mucho tránsito o sometidos a roces y manoseos frecuentes. La estructura superficial un tanto áspera, registra el tacto, y con el lavado enérgico a veces quedan marcas que diferencian las zonas restregadas y las que conservan la pintura natural. Los esmaltes semimate dan un acabado satinado, de buena dureza, poca permeabilidad a las grasas y con un bajo nivel de reflejos. Por estas razones son ideales para superficies de madera o metal interiores. Se pueden usar en exteriores pero son preferibles los esmaltes de alto brillo, ya que al reflejar la luz los rayos ultravioleta no los atacan tanto, de manera que la durabilidad es superior.
  • Tampoco se degradan los colores con lo que se logra vivacidad tonal por más tiempo.

Soluciones para el tratamiento de la madera

Cuando la madera es nueva. Por si no se acuerda de Sus Mejores Oficiales (ficha pintura, revista N° 6) masilla y lija. El éxito en pintura empieza por ellos. La madera nueva necesita ser lijada con grano mediano hasta quitarle todas las asperezas, pelusas, puntas de astillas. Luego con grano más fino se procede a lijar hasta que el tacto nos indique que han desaparecido todas las irregularidades y ha quedado muy lisa. Con un trapo se quita el polvo. Se puede humedecer, no mojar, con unas gotas de aguarrás ya que esto facilita la tarea. Si aparecen grietas, piquetazos, golpes, arañazos es conveniente ponerles masilla o enduido con una espátula y después lijar nuevamente hasta que quede nivelada y sin bordes desparejos.

La masilla de vidriero (tiza empastada con aceite de lino) no debe ser usada porque mancha y tarda mucho en secar. Tampoco se recomiendan las masillas de dos componentes (base + endurecedor) puesto que secan muy rápido en la madera, a veces no adhieren bien y son duras para lijar.

Lo mejor es el enduido que se alisa con facilidad o en caso de ser necesario, sobre todo para el exterior, se puede usar masilla al aguarrás que sirve para madera y también para chapa. Viene enlatada, con consistencia cremosa, lo que facilita su aplicación y se puede conseguir en color crema, gris o teja. Seca en un par de horas y se puede lijar bien. El polvillo debe ser eliminado totalmente.

La primera mano de pintura

Bajo la designación de fondo sintético blanco o base blanca para madera se consigue en ferreterías y pinturerías un producto que pocas personas conocen o bien, si lo conocen no están informados sobre las ventajas que represente su utilización. Si no la utilizó nunca, se dará cuenta de la diferencia que significa pintar sobre esta base blanca mate y de excelente adherencia.

Se remueve el contenido del envase de abajo hacia arriba, tratando de lograr total homogeneidad y con pincel, rodillo o soplete se aplica en capa fina y pareja. La estructura de la madera está formada por vetas duras y vetas blandas. Estas últimas son muy porosas comparadas con las otras y necesitan de algún elemento que las nivele y a la vez que le reste el poder de absorción. El fondo sintético blanco cumple esta función.

Al no tener resinas que le otorguen brillo, la superficie queda mate y levemente áspera. Pasadas 6 a 8 horas se lija con grano fino y una vez quitado el polvo el tacto nos dirá si hace falta otra mano. Por lo general con una es suficiente. Según la marca y consistencia a veces conviene diluir la base con aguarrás pero en poca cantidad ya que un exceso de diluyente hará perder las características fundamentales del producto: gran poder de nivelación y sellado y la dureza y adherencia.

Pintura – Tema: Cómo Remover la Pintura

Written by administrador on enero 22nd, 2012. Posted in Ebanistería, Pintura

¿Cómo remover la pintura de una habitación o mueble?

Remover la pintura es la solución perfecta para renovar con una nueva pintura una habitación o un mueble. A continuación te mostramos algunos trucos y consejos para que realices dentro de tu casa este trabajo de bricolaje carpintería.

Consejos de bricolaje para remover la pintura

  1. Para eliminar capas delgadas de pequeñas superficies, lijar mediante un taco de lija plano
  2. Si se trata de una moldura, utilice en lo posible un taco que tenga la forma de ésta.
  3. Para lograr mejores y rápidos resultados se utiliza un taladro al cuál se le acopla un goma con eje y este llevara una lija o metal dependiendo de la superficie se quiera remover. No utilices discos para remover si no tienes un gran dominio del taladro, ya que con un simple descuido se producirán depresiones difíciles de igualar.
  4. Existen acción abrasiva que no son tan peligrosos ejemplo: los de material resultan muy eficaces como los discos, Por blando (espuma o fieltro).
  5. Tanto los removedores cáusticos como los que contienen disolventes, deben aplicarse con grandes precauciones. Siempre se deben aplicar por sectores.
  6. Cuando el removedor a ejercido su de destrucción o disolución en la pintura, se quita ésta con ayuda de una rasqueta. Hay un procedimiento mejor y más efectivo, que es la proyección de aire caliente mediante aparatos especialmente diseñados.
  7. Si se utilizan fuentes de calor con llama, es importante que ésta no llegue a entrar en contacto con la pintura. Si ésta se inflama, hay que apartar rápidamente la llama y apagar la inflamación con un trapo húmedo. Cuando uses un removedor cáustico o disolvente, siempre usa guantes y lentes.
  8. Una vez reblandecida la pintura se procede a quitarla mediante rasquetas. En pinturas muy gruesas, seguramente se tendrán que repetir las operaciones más de una vez y complementarlas con otro sistema.

Ebanistería – Tema: Cómo Decapar la Pintura

Written by administrador on enero 22nd, 2012. Posted in Ebanistería

¿Cómo decapar la pintura de la madera?

 

La pintura existente puede constituir una excelente base para dar otra capa nueva, aunque la antigua sea muy gruesa. Lo que es imprescindible es que la pintura vieja se halle en perfectas condiciones: sea lisa, no tenga bolsas o desconchados grandes que no puedan rellenarse fácilmente, etc. De ser así, bastará pasar un taco de papel de lija de granulación media antes de que reciba la primera capa. En el caso de que haya algún desconchado, se hace un repaso con aparejo en los sitios oportunos y luego, una vez seco, se lija.

¿Qué hacer cuando la pintura antigua está muy deteriorada?

En este caso la única decisión válida es decapar la pintura o restos pintura que queden, aunque ello pueda representar un trabajo premioso, que requiere tenacidad. Por otra parte, según lo que se trate de decapar, si las superficies no son perfectamente planas se tendrá que insistir y repasar con ahínco muchos rincones o molduras buscando la manera más efectiva para conseguir el decapado de estos puntos. En ocasiones no se tendrá que quitar toda la pintura, sino sólo la que éste muy afectada. Por el contrario, en algunos casos, como, por ejemplo, en una carpintería vieja, lo que importa es recuperar el soporte de madera en su estado original para valorarlo con un barniz, en vez de cubrirlo de nuevo con una pintura opaca que esconda su veteado.

Métodos de decapado de la madera

Los principales métodos para arrancar la pintura vieja se pueden concentrar en tres tipos: por acción abrasiva (manual o mecánica), por aplicación de productos químicos y, finalmente, por calor. Cada uno de estos tipos puede presentar diferentes modalidades según que el medio empleado sea de una u otra clase.

Acción abrasiva

La acción abrasiva se puede realizar manualmente con ayuda de un taco de papel de lija. Es aplicable cuando se trata de eliminar una capa delgada en una superficie relativamente pequeña, pues de no ser así resulta extenuante.

Se logran mejores y más rápidos resultados con el lijado mecánico. Existen varios accesorios acoplables a la máquina universal (taladradora), como los discos y los dispositivos orbitales (o discos con rótula). Los primeros, tanto si son rígidos como blandos, pueden llegar a ser muy peligrosos si no se tiene un gran dominio de la máquina o se sufre un descuido, pues se producirán unas depresiones en el soporte difíciles de igualar. En molduras y rincones no se puede llevar a cabo esta acción lijadora.

Acción con medios químicos

Existen varios productos que sirven para el decapado. Los más tradicionales se fundamentan en la acción cáustica y requieren en cuidadoso manejo: protegerse las manos con guantes y gafas. El producto se aplica, se aguarda a que actúe y, luego, según la rapidez de su poder cáustico, se elimina con una rasqueta la pintura que se haya logrado destruir.

Otros productos que pueden utilizarse, según el tipo de pintura, son los que actúan como disolventes. En este caso se va aplicando el decapante e, inmediatamente que se logra el reblandecimiento, se arranca la pintura con la rasqueta.

Acción por calor

El método tradicional de aplicación de calor consiste en la aproximación de la llama, no muy potente, de un soldador. En este caso se requiere un gran dominio del instrumento, ya que si la llama entra en contacto con la pintura reblandecida ésta se inflama y tuesta el soporte.

Sin embargo, el procedimiento mejor y más efectivo es la proyección de aire caliente mediante aparatos especialmente concebidos para este fin, análogos a un secador, pero con una capacidad mayor.

Ebanistería – Tema: Cómo Pintar Sobre Madera

Written by administrador on enero 22nd, 2012. Posted in Ebanistería

Técnicas de pintura sobre madera

 

 

Desde aquí vamos a intentar dar ideas y sugerencias para aprender a manejar algunas antiguas técnicas de pintura, que olvidadas en el tiempo, hoy parecen gozar de un lozano resurgir, gracias a la moda rústica o campesina, moda “retro”, que se está imponiendo en la decoración del hogar. Comenzaremos por los materiales que nos serán necesarios, y como de pintura se trata, lo primero será la propia pintura. Usaremos prácticamente en exclusiva pintura acrílicas al agua. En lo que a pinceles se refiere, estarán en directa relación con el motivo que elijamos. Desde luego, siempre habrá que distinguir entre las brochas con las que pintaremos el fondo o cuerpo de la pieza y los pinceles que usaremos para perfilar y pintar el motivo propiamente decorativo. Para este trabajo los mejores son los de pelo de marta, aunque de precio elevado. Los hay también buenos y de menor precio, de otra calidad. Igualmente permiten desarrollar un excelente trabajo. Redondos por lo menos necesitaremos tres (2, 4 y 6) y al menos otros dos planos. Sumemos a lo anterior un lápiz blando y papel de calcar especial.

Esto se comprará en las casas de venta de artículos de artesanía o la librería. Además, papel vegetal en rollo, papel de lija fino y al agua, tapaporos y disolvente universal para limpiar los útiles usados con el tapaporos. En la fase de terminación: “betún de Judea”, barniz o cera, según el trabajo de cine se trate. Ahora nos abocaremos a iniciar el trabajo en particular. Se trata de una librería de madera de pino de esas que se consiguen en cualquier buena casa de bricolaje, en forma de kit. Normalmente no requieren un lijado previo y sólo debe hacerse en caso de que presenten asperezas. en alguna zona. Una vez revisada la pieza y en una habitación bien aireada debe procederse a dar una mano de tapaporos para madera. Ello nos permitirá, al tener superficies lisas, un considerable ahorro de pintura. Una vez seca esa mano de tapaporos (seguir las instrucciones del fabricante que estarán en el propio envase) conviene, con una lija fina, dar una pasada muy suavemente sobre toda la superficie.

Lo que necesitamos lijar no es la madera, sino el material incorporado a ella, el tapaporos, por lo tanto, la tarea será rápida y sencilla. El polvillo que queda después del lijado, lo debemos recoger con un paño ligeramente húmedo y entonces sí, ya ¡por fin! estaremos en condiciones de dar la primera mano de pintura acrílica al agua en el color que para ello hayamos elegido. En el caso que nos ocupa, el color elegido es el “verde musgo”. Dado que en este mueble, vamos hacer un motivo centro-europeo el color verde responde no sólo a la decoración del entorno en el cual se va a colocar, sino que era habitual en el siglo XVII, momento en el que se desarrolla este tipo de pintura. Usar sólo los verdes, azulados y grises. No obstante, el color es algo a decidir de forma muy personal.

El estilo de pintura

Una vez acabada y seca la pintura base elegiremos el motivo. Nosotros nos inclinamos por un motivo floral típico de la pintura campesina, inspirados en la naturaleza circundante. Así emparentamos con los motivos rurales, románticos y recargados, típicos del período Barroco que es cuando nace esta modalidad de pintura.

La puerta del mueble lleva incorporados unos ornamentos habituales de la cultura del norte de Europa. Se ha efectuado un marco que delimita el dibujo central.

Las flores que componen los ramos siempre son las mismas: amapolas, tulipanes, rosas, típica de la comarca que le otorga su nombre, muguets, girasoles y espigas de trigo. Se podría decir que con ellas se elaborarán todos los ramilletes que ornamentarán los muebles rurales de la Europa Central entre el 1700 y 1800. Para completar y muchas veces enmarcar dichos motivos, se recurría a desarrollar perimetralmente una guirnalda en la que igualmente se encadenaban hojas, flores y motivos geométricos con formas curvas de “S” o “C”, colocadas tanto hacia la derecha como hacia la izquierda, verticales u horizontales. ¡Ya lo tenemos! Es un ramo grande en un pequeño jarrón, otra de las características de este estilo. Siempre los recipientes son chiquitos. ¡Manos a la obra!

Los motivos del mueble

El motivo principal lo transferiremos con la ayuda del papel vegetal y con el papel carbónico en la tapa principal que hará las veces de mesa de trabajo. Tendremos, con la ayuda de una fotocopiadora, que adecuarlo al tamaño de la superficie en la que vamos a pintarlo. En nuestro caso hay que agrandarlo.

Para realzar aun más el motivo, agregaremos alrededor una guirnalda de flores en dos colores. Para lograr un buen resultado nos vamos a valer de la cinta de papel engomado con la que trazaremos el campo. Ya hemos adaptado al tamaño adecuado el motivo. Nos disponemos a transferirlo primero al papel vegetal y desde él a la madera con un lápiz de distinto color para no dejar de calcar en ningún lado.

Una vez transferidos, estamos listos para iniciar el motivo central. A efectos de lograr una mayor comodidad, una vez elegidos los colores que vamos a utilizar con la ayuda de una “huevera” colocaremos pequeñas cantidades de pintura en cada cuenco. A continuación y mediante estos diagramas se pintará cada flor siguiendo la dirección que indica la flecha. Primero con el color predominante todo el cuerpo de la flor u hoja que se está pintando, cuando éste se encuentre húmedo se iniciará el proceso de iluminar o sombrear esas luces y sombras tan típicas de la pintura rural. Se utilizará para ello el blanco para la luz y el mismo color predominante de la base, pero oscurecido con algo de negro, para las sombras. El secreto está en hacerlo en un solo trazo, con pulso firme y en lo posible sin retocarlo. Al inicio de la pincelada, ejercer una presión media sobre el objeto, en consecuencia el trazo será grueso y luego dicha presión se ira aligerando a medida que se vaya llegando a la punta del mismo, ello hará que la pincelada final sea fina.

A los efectos de lograr seguridad en el trazo, se podrá apelar al uso de un pequeño soporte que se improvisará con una tabla apoyada sobre unos libros, tal y como se muestra en el dibujo. Es aconsejable antes de hacerlo sobre el mueble u objeto elegido, practicar sobre papel.

Cerrajería – Tema: Instalación de una Cerradura Tambor

Written by administrador on enero 22nd, 2012. Posted in Cerrajería

INSTALACION DE UN CERRADURA TAMBOR

¿Cómo instalar una cerradura?

Las dos variables más importantes a la hora de instalar una cerradura son la altura con respecto al piso y su distancia hasta el marco. La mayoría de las veces la cerradura de las puertas se coloca a una altura aproximada que va entre los 91 cm., a los 96 cm., desde el piso; verifique en todo caso la altura de las otras cerraduras en el resto de la vivienda para mantener una altura similar.

En el caso de las puertas entamboradas, asegúrese de que tengan un soporte sólido a la altura aconsejada para la instalación de la cerradura. El retiro de ésta se encuentra por norma general a 5,5 cm., para puertas interiores y a 5 cm., para las que dan al exterior. El punto de intersección de la altura y el retiro es donde se taladrará el agujero circular en el que colocaremos la cerradura. También será necesario taladrar un segundo agujero en la cara estrecha de la puerta para instalar el pestillo.

Materiales   Herramientas
  • Dos cuñas de goma para asegurar la puerta
  • Placa para el marco de la puerta
  • Mecanismo de pestillo de cerradura con placa
  • Plantilla de cerradura (incluida con el producto)
  • Cerradura
  • Taladro de ½ pulgada
  • Mecha de paleta de 7/8
  • Sierra perforadora de 2 ½
  • Destornillador
  • Cinta métrica
  • Formón de 1 pulgada
  • Exacto
  • Martillo
  • Lápiz
  • Escuadra metálica

Tiempo de trabajo

 
 
Profesional: 30 minutos
Intermedio: 45 minutos
Principiante: 75 minutos
  Pasos a seguir
 

01. Prepare la puerta, para ello entreábrala hasta la mitad de su recorrido y calce dos cuñas de goma entre ésta y el piso para inmovilizarla firmemente. Mida 96 cm., desde el piso (o la altura hasta el centro, de las cerraduras de las demás puertas de la casa), marque esta distancia. Con la ayuda de una escuadra, extienda una línea desde el punto anterior, pasando por el canto de la puerta y extiéndala hasta una distancia de 8 cm., por el lado opuesto.

02. Marque los lugares donde taladrará las aberturas para la cerradura y el pestillo. Doble la plantilla que vino con la cerradura alrededor del canto de la puerta. Haga coincidir la línea del eje de la plantilla con la que usted acaba de trazar. Perfore con un clavo el punto que marca el centro de la cerradura en la plantilla, pase esta medida a la puerta. Haga lo mismo con la sección donde se indica el punto central de la abertura para el pestillo.

03. Perfore el agujero para la cerradura colocando la punta piloto de la sierra perforadora en la marca. Taladre hasta que los dientes de la sierra toquen la madera. Retire con frecuencia la sierra para eliminar el aserrín acumulado. Deténgase cuando atraviese la chapa de la puerta. Repita la operación con la cara opuesta de ésta y termine de perforarla.

 

04. Taladre el agujero para el pestillo, para ello coloque la punta de una mecha de paleta en el centro de la marca que trazó anteriormente. Perfore el canto de la puerta a media velocidad hasta que la punta de la mecha asome por el hueco que realizó para la cerradura.

05. Prepare el rebaje para insertar la placa del pestillo. Inserte el mecanismo del pestillo en el hueco que recién taladró. Asegúrese de que la parte biselada del pestillo dé hacia el punto donde cierra la puerta. Calce la placa del pestillo y trace el contorno con un exacto, a continuación vuelva a retirar la placa y el mecanismo. Con el formón, corte a lo largo de la línea demarcada para tallar un rebaje tan profundo como el ancho de la placa. Trabaje con la cara biselada hacia abajo, desde el centro hacia los bordes. Coloque la placa. La puerta debe cerrar libremente sin que ésta roce con el marco.

06. Para la instalación del pestillo y la cerradura, reinserte el sistema del pestillo, coloque la placa y marque los puntos donde irán los tornillos que asegurarán a ésta. Vuelva a retirarlo todo. Taladre agujeros guías para los dos tornillos de la placa empleando una mecha de 3/32, vuelva a reinsertar el sistema del pestillo con la placa y atorníllelo en su lugar. Deslice la cerradura que da hacia el exterior de la puerta por dentro del hueco que hizo en la chapa lateral, de manera que el eje pase a través del mecanismo del pestillo. Luego asegure el otro lado de la cerradura al eje sobresaliente. Coloque los tornillos que aseguran la cerradura, apriételos firmemente con la ayuda de un destornillador.

 

07. Para taladrar el hueco para el pestillo en el marco de la puerta, primero cierre ésta hasta que esté alineada con el marco. Copie la altura de la línea que trazó para el pestillo en el marco. Con una escuadra, extienda la línea hacia la cara frente al pestillo. Marque el punto medio.Utilizando una mecha de paleta de 7/8 taladre dos agujeros poco profundos que se superpongan uno encima de otro por arriba y debajo del punto medio que marcó en el paso anterior. Luego dele forma de cajón eliminado el sobrante con un formón.

08. Para la instalación de la placa del marco, colóquela sobre éste y dibuje el contorno ayudándose con un exacto. Utilizando la misma técnica que practicó con anterioridad, rebaje con un formón el espacio necesario para alojar la placa. Perfore dos agujeros guía con una mecha de 3/32 para los tornillos que la asegurarán, coloque los tornillos y apriételos firmemente.

09. Marque el punto medio.Utilizando una mecha de paleta de 7/8 taladre dos agujeros poco profundos que se superpongan uno encima de otro por arriba y debajo del punto medio que marcó en el paso anterior. Luego dele forma de cajón eliminado el sobrante con un formón.

 

10. Para la instalación de la placa del marco, colóquela sobre éste y dibuje el contorno ayudándose con un exacto. Utilizando la misma técnica que practicó con anterioridad, rebaje con un formón el espacio necesario para alojar la placa. Perfore dos agujeros guía con una mecha de 3/32 para los tornillos que la asegurarán, coloque los tornillos y apriételos firmemente.

 
   
  • Para limpiar una cerradura, afloje los tornillos de unión así desmontará los tambores internos y externos. Afloje también los tornillos de fijación para quitar la placa y el pestillo. Rocíe todas las piezas con disolvente / lubricante, limpie el sobrante y vuelva a montar la cerradura. Si la puerta sigue sin poderse cerrar después de limpiada y lubricada la cerradura, compruebe si el problema está en la madera, las bisagras, la chapa de cierre o el marco de la puerta.
  • Cuando elija una cerradura de seguridad para la puerta de entrada de su casa, es importante tener claro si la desea de un cilindro o de doble cilindro. Usted podrá encontrar en el mercado ambos tipos en diferentes estilos. Las cerraduras de un cilindro se pueden abrir desde adentro con una perilla, mientras que las de doble cilindro necesitan llaves de los dos lados.
  • Si desea cambiar la cerradura, desmonte la vieja aflojando los tornillos de la placa que la sujeta dentro de la puerta. Retire la vieja cerradura y compruebe si el agujero puede alojar la nueva. Si tiene que modificar el ensamble de la placa frontal para alojar la cerradura nueva, utilice un formón de madera y proceda con cuidado para no deformar su alojamiento.
  • La calidad de una cerradura no depende solamente del buen funcionamiento del mecanismo; también influyen su aspecto decorativo y la funcionalidad de sus accesorios de cierre. Así que, si la manilla de su cerradura no le acaba de convencer, anímese y cámbiela usted mismo, es muy fácil y no le tomará mucho tiempo.